7 marzo, 2015

Psicología

Tradicionalmente, las terapias psicológicas se centran en los problemas, buscando entender sus orígenes e identificar las soluciones más apropiadas a los mismos. Los terapeutas que seguimos el Modelo Centrado en Soluciones aceptamos que el problema existe, pero utilizamos la mayor parte de la sesión explorando y hablando sobre un tiempo en el futuro en el que el problema haya desaparecido. Así, la Terapia Breve Centrada en Soluciones postula que, sea cual sea la historia del cliente, éste tiene las herramientas para crearse un futuro deseable, y se entiende que las soluciones aplicadas no tienen que estar necesariamente relacionadas con los problemas que llevan al cliente a iniciar la terapia. Los terapeutas centrados en la solución ayudamos a nuestros clientes a visualizar un momento futuro en el que el problema se ha reducido o ya no existe.

La tarea del terapeuta es hacer las preguntas de tal manera que lleven al cliente a descubrir por sí mismo las respuestas, lo que supone una habilidad considerable. Las tres preguntas fundamentales son:

• ¿Cuáles son tus mayores deseos o metas de esta terapia?
• ¿Cómo sería tu vida diaria si estos deseos se realizaran?
• ¿Qué estás ya haciendo, o has hecho en el pasado, que pueda contribuir a que estos deseos se realicen?

De este modo, la tarea del terapeuta consiste también en creer que cada cliente tiene las respuestas a estas preguntas y en hacerlas de tal manera que el cliente las encuentre. Nuestro trabajo busca hacer que llegues a encontrar la solución a tus preocupaciones desde tus propias experiencias y puntos fuertes, tus propias “herramientas”, acompañándote en la búsqueda de este “futuro preferido” para lograr alcanzarlo.